Una Francia que pide ser escuchada
Detrás de las huelgas, concentraciones y manifestaciones, los ciudadanos expresan dificultades distintas: vivir de su trabajo, ejercer su profesión en buenas condiciones, proteger a la población y participar en las decisiones que les afectan.
Este artículo compara seis formas de movilización y abre una reflexión sobre las respuestas que podría proponer la Demosciocracia. Las fotografías de archivo están fechadas y contextualizadas; no deben confundirse con acontecimientos actuales.
El regreso de los Chalecos Amarillos
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El movimiento de los Chalecos Amarillos hizo visibles las preocupaciones por el poder adquisitivo, los desplazamientos diarios y el lugar de los ciudadanos en las decisiones públicas. Volver sobre él plantea una pregunta esencial: ¿cómo permitir que los habitantes expresen sus necesidades fuera de los periodos electorales?
El malestar policial
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La seguridad de la población también exige buenas condiciones de trabajo para quienes la garantizan. El debate aborda los medios, el reconocimiento y las relaciones entre agentes, instituciones y ciudadanos, con una respuesta compatible con las libertades y la igualdad ante la ley.
El malestar de los bomberos

Salvar, proteger e intervenir en una emergencia exige equipos disponibles, formados y equipados. Las movilizaciones de los bomberos invitan a examinar la organización de los servicios de socorro y sus condiciones de trabajo. La calidad del servicio debe seguir siendo central.
El malestar de los profesores

La escuela prepara el futuro de todos. Las preocupaciones de la educación plantean la cuestión del reconocimiento profesional, las condiciones de enseñanza y los recursos para los alumnos. Una respuesta duradera debe escuchar a personal, familias y alumnos y precisar las decisiones y su financiación.
El malestar de los pescadores

La pesca mantiene a familias y territorios costeros. Sus dificultades exigen conciliar la viabilidad del oficio, los costes de actividad y la protección de los recursos marinos. Las decisiones deben ser comprensibles, debatidas con los profesionales y acompañadas de medios adecuados.
El malestar de los agricultores

Las movilizaciones agrícolas ponen en primer plano la posibilidad de vivir del trabajo y continuar la actividad. Hay que conciliar ingresos, condiciones de producción, exigencias ambientales y acceso de todos a una alimentación de calidad.
Abrir el debate y permitir que gestione la Demosciocracia
El autor propone examinar estas dificultades a la luz de su proyecto constitucional de Demosciocracia. Su objetivo es reorganizar las instituciones y reducir más de la mitad el gasto general del Estado. Esta cifra es una meta propuesta; depende del perímetro, las medidas y su cálculo. No garantiza por sí sola resolver todos los problemas. Las cuestiones se debatirían abiertamente ante las cámaras definidas por la Demosciocracia y visibles para todos.
Compartan esto con amigos, conocidos y todos los que les rodean. Ayudará a dar a conocer esta nueva posibilidad de vida: libertad, igualdad y verdad. Necesito que cambien esta democracia de príncipes de la República y que quienes malgastaron nuestro dinero paguen la deuda.
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